La definición del campeonato de la Clase 1 de Competición Especial Entrerriana sumó otro capítulo de esos que se estiran más allá de la bandera a cuadros, esperando la oficialización del clasificador tras el paso obligado por la Comisión Deportiva y la verificación técnica final, relativizando una vez más aquella máxima de que “las carreras se terminan cuando cae la bandera”.
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Porque, en efecto, desde el final de la competencia y hasta la exclusión técnica de Marcos Acosta, el título 2025 tenía dueño provisorio. Aunque ya pesaba sobre él la exclusión por maniobra peligrosa en perjuicio de Guillermo Suárez —en la vuelta 9 de las 12—, recién con el dictamen definitivo se reordenó el tablero y se despejó el panorama.
Así, el cetro quedó finalmente en manos de Nicolás Barreto, quien había escoltado a Acosta en pista, mientras que el triunfo del Coronación fue para Mariano Marozzini y su impactante Renault Gordini, una dupla que continúa escribiendo sus propias páginas en la historia grande de la categoría. Patricio Lambert se ubicó en el medio, cerrando un año de muy alto nivel.
También la Clase 1 ratificó su momento histórico: la última fecha presentó un parque récord de 26 autos, consolidándose en el tramo final de la temporada como la más sólida de las tres divisionales que integran la CEE.
Apenas cinco puntos separaron a Barreto del “Zorro” de Mansilla, que junto a su equipo lamentó haber sumado por un cuarto puesto y no por la victoria de la serie que se le escurrió tras la maniobra del correntino Marcos Risso. De haberse mantenido ese resultado, Marozzini habría sido campeón y Barreto segundo, con una cosecha menor. Sin quitarle méritos al nuevo monarca —campeón legítimo y en buena ley—, Nico capitalizó puntos extra tanto en la serie como en la final, pasando del quinto lugar en pista al tercero definitivo tras las exclusiones de Risso (2º) y Acosta (4°), mientras que a Marozzini le resignaban unidades clave.
El imponente parque volvió a lucirse en la final, con una grilla de 26 autos encabezada por Barreto, quien no logró sostener la punta ante la gran largada de Victorio Herbel, decidido a despedirse del “1” con autoridad en el Coronación. Pero había más aspirantes al premio mayor: Patricio López y Sebastián Braida tomaron luego la posta, con un pelotón compacto que no daba tregua.
Desde el octavo lugar de partida, Mariano Marozzini fue escalando posiciones hasta adueñarse de la vanguardia, donde volvió a marcar diferencias imposibles de neutralizar para los Fiat 600 frente al Gordini. En la segunda mitad de la competencia, todas las miradas se posaron entonces en la lucha por las restantes posiciones… y, claro, en la definición del campeonato.
Las múltiples incidencias reconfiguraron el clasificador: Patricio Lambert heredó el segundo puesto definitivo; Nicolás Barreto ascendió al tercero tras haber estado noveno a cuatro vueltas del final; Victorio Herbel fue 4º y completó el podio del campeonato. Detrás se ubicaron Martín Jacob, Martín Solari, Luciano Demarlenge, el uruguayo Esteban González y Jorge Lambert (foto junto a Diego Braida), estos dos últimos primero y segundo de la Copa Seniors, cerrando así el selecto top ten de la carrera más numerosa del año.
Entre festejos contenidos y lamentos inevitables, la Clase 1 de Competición Especial Entrerriana bajó el telón de su temporada rumbo a 2026 de manera espectacular, aunque con maniobras polémicas y fallos técnicos que aportaron una cuota de incertidumbre.
Hasta el último suspiro, la sociedad Marozzini–Renault Gordini dio pelea grande, quedándose con un subcampeonato que rozó el título. La corona, finalmente, fue para Nicolás Barreto: primer ganador del año y campeón construido a base de regularidad y golpes justos en los momentos clave —aquella vez y también en el Coronación— para adueñarse del “1”, el número más codiciado del automovilismo.

