Competición Especial Entrerriana volvió a dejar tela para cortar en Concepción del Uruguay: la Clase 3 consagró a Nahuel Zanandrea como nuevo ganador, la Clase 2 tuvo desquite y cambio de mando con Alan Natero, y la Clase 1 cerró la jornada con otro golpe de autoridad de Marcos Risso, que sigue sumando oro puro y empieza a exigir respuestas rumbo al próximo desafío en Concordia.
ZANANDREA NO LLEGÓ PARA MIRAR DE COSTADO
En el perimetral de 3.750 metros de Concepción del Uruguay, Nahuel Zanandrea (Renault Clio) hizo valer la pole, marcó el ritmo y consiguió su primera victoria en la Clase 3. Facundo Tamay saboreó parcialmente un desquite y Gerónimo Gerlach (ambos con Chevrolet Celta) subió por primera vez al podio.
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En una decisión quizá algo apresurada de recurrir al segundo circuito más largo del autódromo de Concepción del Uruguay, teniendo en cuenta que el parque bajó de 20 a 17 máquinas, la Clase 3 de Competición Especial Entrerriana igualmente entregó una final con golpes de escena, neutralizaciones, exclusiones y un nombre propio en lo más alto: Nahuel Zanandrea, que también se apoderó de la punta del campeonato, despojando a Sebastián Elola quien también fue superado por Tamay y Valentín Romani.
El piloto de Federación fue contundente. Demasiado para el resto. También para Facundo Tamay, que llegaba con sed de revancha después del traspié sufrido sobre el cierre de la fecha anterior, cuando se le escapó una victoria que parecía encaminada.
Tamay había sido el más rápido en clasificación, ganó la primera serie y se acomodó en el segundo cajón de la grilla final, porque la auténtica pole quedó en manos de Zanandrea, ex campeón del entonces Turismo Pista Entrerriano 1600.
Desde allí, el federaense construyó su carrera. Dominó el trámite de los 14 giros al perimetral de 3.750 metros, aunque la final tuvo un tramo decisivo bajo auto de seguridad: parte del segundo giro y todo el tercero quedaron neutralizados por los despistes generados tras el semitrompo de Axel Boujon.
Una vuelta antes, saliendo de la curva 2, se habían despistado Juan Martín Alliaud y Franco Morend, en una maniobra protagonizada por Juan García, que finalmente le costó la exclusión. El villaguayense había terminado cuarto en pista, pero todo el desgaste realizado quedó sin premio.
Detrás de Zanandrea y Tamay, la gran nota la dio el chajariense Gerónimo Gerlach, quien con el Chevrolet Celta consiguió una excelente tercera colocación y celebró su primer podio en la categoría.
Ese lugar también lo venía buscando Tobías Ronconi, que desde el fondo avanzaba con el VW Up que corría por segunda vez. El larroquense se arrimaba al podio cuando promediaba la carrera, pero una salida al pasto en la última curva lo hizo retroceder en el clasificador y postergar para próximas fechas su primer festejo grande con esa unidad.
La incidencia de Ronconi, sumada a la exclusión de García, dejó cuarto a Valentín Romani y quinto a Mariano Garnier, con el Celta, otro que alcanzó hasta aquí su mejor resultado en la Clase 3.
Recuperado del despiste inicial, Franco Morend, ex bicampeón de la divisional, arribó sexto con el VW Gol. Luego sí apareció Ronconi, seguido por Eric Johnston, con el Renault Clio ahora dentro del equipo de Fabricio Scatena; el debutante Agustín Ferreyra, con el VW Gol ex Valentín Osengar (foto del podio), en su primera carrera fuera de la Fórmula Entrerriana; y Axel Boujon, cerrando la zona de puntos.
También fue primera experiencia para Esteban Benítez con el VW Gol Up, todavía con más pinta de calle que de pista, quien figuró entre los desertores. Esa lista la encabezó Alliaud y continuó con Sebastián Elola, en contraste absoluto con la victoria de la fecha inicial; Ezequiel Sánchez, que terminó en la tierra arada al esquivar a Boujon; el uruguayo Alejandro Borio, que cruza la Aduana con la chapa patente colocada; y Gastón Borghesan, con el Clio.
La Clase 3 cambió de dueño arriba del podio. Zanandrea no dejó dudas, Tamay saldó casi totalmente la cuenta pendiente y Gerlach se metió por primera vez en la foto grande. En una final con neutralización, despistes y reclasificación caliente, el federaense puso su nombre en la lista de ganadores y avisó que no llegó para mirar de costado.
LA CLASE 2 ARDIÓ Y NATERO FACTURÓ
La Clase 2 abrió el fuego con parque reducido, pero con una final cargada de alternativas. Alan Natero pegó rápido, tomó la punta desde el arranque y consiguió su primera victoria de la temporada, resultado que además lo dejó al frente del campeonato.
La Clase 2, encargada de abrir el fuego de series y finales, fue la que más sintió la reducción de parque: de 14 a 10 máquinas. Entre ellas apareció una novedad fuerte, porque Marco Bonasegla, ex Clase 3, se subió al Fiat Uno del equipo que integra junto a su hermano Franco, unidad que en la fecha anterior había ganado al mando de Gabriel González, esta vez ausente.
Bonasegla no tardó en mostrar credenciales. Fue el más rápido en la clasificación sabatina, justo cuando quedaba fuera de combate la unidad de Jony Olivieri, el concordiense que tendrá rápida revancha en pocos días, cuando la categoría visite la capital del citrus.
La serie tuvo trámite de locos. Tanto, que quien abrió la última vuelta en el quinto puesto terminó quedándose con la victoria. El golpe lo dio el gualeyo Luciano Dal-Bo, poco después del despiste conjunto de Bonasegla y Arraygada, quien había liderado buena parte de esa batería.
Y la final no se quedó atrás. En apenas dos vueltas ya había pasado de todo: desde el salto a la punta de Alan Natero en la curva 2, hasta el despiste de Santiago Sánchez en el segundo giro, que obligó al ingreso del auto de seguridad. Luego sí, con la carrera relanzada, quedaron por delante 11 vueltas a pura tensión.
Natero marcó diferencias en ese camino hacia la bandera a cuadros y terminó festejando su primera victoria de la temporada, con rápida revancha después de la que se le había escapado en la fecha anterior.
Para Julio Villa, que llegó a liderar por unos metros en los primeros movimientos, fue una valiosa segunda colocación. Ese resultado empezó a tomar forma cuando Marcos Bonasegla hizo un trompo en la curva 3. El ex TC Pista Entrerriano y ex campeón del Victoriense logró reponerse del traspié que lo había bajado al quinto lugar en los primeros giros y, además, aguantó el ataque final del uruguayense para completar el podio.
Detrás terminaron Exequiel Dodera, Luciano Dal-Bo, Luciano “Cartucho” Lung y Lisandro Benítez. Entre los que quedaron en el camino, a Sánchez se sumó Arraygada, quien, sin saberlo, se estaba despidiendo de ese auto perteneciente a David Salvagno, antes de concretarse su venta.
Sin el “lobo” de la fecha inaugural, Alan Natero fue quien mejor aprovechó la ausencia de González. Ganó, sumó fuerte y se encaramó en la punta del campeonato, apenas 3 puntos por encima de Villa. Dal-Bo, con su gran cosecha, también superó la línea del santafesino y se metió de lleno en la conversación.
La Clase 2 perdió autos, pero no perdió temperatura. En un sábado-domingo de vuelcos deportivos, trompos, ausencias pesadas y revancha inmediata, Natero salió del ruido con el premio mayor: victoria y punta del campeonato.
RISSO REPITIÓ VICTORIA Y ENCENDIÓ LA ALARMA
Marcos Risso volvió a ganar con autoridad en la Clase 1 y estiró su ventaja en el campeonato. Ni las neutralizaciones pudieron alterar el dominio del correntino, que empieza a romper la paridad habitual de la divisional.
La Clase 1 ofició de broche de oro. Literalmente. De oro fue el cierre de la jornada y de oro son también los puntos que volvió a cosechar Marcos Risso, repetido ganador para sacar un poco más de luz en el campeonato.
Dos neutralizaciones con auto de seguridad, que le quitaron ritmo a cuatro vueltas de carrera, y sus correspondientes relanzamientos apenas funcionaron como espejismo ante una contundencia incontrastable del correntino de Curuzú Cuatiá. Hasta aquí, Risso rompe el molde de una paridad que históricamente fue marca registrada de la divisional.
Sin desmerecer el trabajo del resto, la gran pelea quedó entonces por las demás posiciones entre los 23 autos que fueron de la partida. Allí, los otros lugares del podio quedaron en manos del ex campeón Victorio Herbel y de Mariano Marozzini, quienes salieron airosos de un pelotón intenso y cambiante.
De esa lucha se fueron cayendo nombres pesados. Otro ex monarca, Fernando Elola, desertó cuando faltaban menos de tres giros, mientras que Patricio Lambert, que también venía prendido en la discusión, terminó arribando octavo en los tramos finales.
Además de Herbel y Marozzini, sacaron provecho de esos infortunios Nicolás Galvarini, Sergio Beorda —de regreso tras una larga inactividad, con el Fiat del NA Competición reestrenado— y Jorge Lambert, padre de Patricio. El propio Pato logró recuperarse parcialmente y arribó séptimo, por delante de Martín Solari, Martín Jacob y Ariel Montañana, uno de los pilotos que ganó en la primera incursión de la categoría al asfalto de Concepción del Uruguay.
En pista, el ex campeón Ricardo Droqui había culminado sexto, pero luego fue excluido por Técnica, modificando el clasificador final.
Los ingresos del auto de seguridad ni cosquillas le hicieron a Risso y a su auto, firmes de principio a fin para construir una victoria sin discusión. Muy distinto fue lo que ocurrió detrás, donde la pelea por el resto de los puestos sostuvo largamente el espectáculo.
Ahora llega el cambio de escenario y con él, el gran interrogante: quiénes estarán en condiciones de ponerse, al menos, a la altura del correntino cuando la Clase 1 desembarque en Concordia.
Risso volvió a pegar fuerte, ganó otra vez y empezó a mirar el campeonato desde más arriba. La Clase 1 sigue teniendo lucha, nombres pesados y espectáculo, pero la pregunta ya quedó instalada: ¿quién se anima a frenar al correntino?
