La vara estaba altísima después de los finales vibrantes de las clases 1 y 2. Y la Clase 3 no solo estuvo a la altura: también entregó otro cierre brutal. Cuando Facundo Tamay parecía tener todo bajo control, la carrera dio un vuelco feroz en la última vuelta y Sebastián Elola terminó heredando una victoria enorme con el flamante VW Up, todo en el autódromo de Concepción del Uruguay, escenario del 29° arranque de Competición Especial Entrerriana.
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La vara estaba bien arriba. Muy arriba. Porque las Clase 1 y 2 ya habían dejado los puestos grandes abiertos hasta los últimos metros. Y la Clase 3 no quiso ser menos. También entregó drama, golpe de escena y un final que cambió de dueño cuando ya parecía escrito.
Otro auto de seguridad terminó de cocinar el desenlace. Fue por el incidente entre Maxi Pérez, con el Chevrolet Celta, y el debutante Ezequiel Sánchez, que ascendía desde la divisional inmediata inferior con un VW Gol. Uno quedó tirado del lado interno y el otro del lado externo de la curva 1. La carrera entró en pausa justo en la penúltima vuelta.Ese giro se completó con el auto de seguridad al frente. También encabezó lo que hubiera sido la última vuelta. Pero el reglamento manda que la carrera termine con bandera verde. Y entonces hubo una vuelta más. Una sola. Una más. Y esa vuelta extra fue un mazazo para Facundo Tamay.
Porque el dominador del fin de semana, que por momentos pareció tener todo bajo control, dejó de ser amo y señor justo cuando más importaba. Le faltó una vuelta para redondear el negocio. Al comenzar ese giro final, la victoria se le desarmó como un castillo de naipes: aparecieron problemas en la caja de velocidades y se fue para atrás de golpe, perdiendo diez posiciones para terminar 11º entre los que completaron el recorrido.
Ahí apareció Sebastián Elola. Sin ruido previo. Sin margen para el error. Pero en el lugar justo cuando la carrera saltó por el aire. Heredó la punta y se llevó una victoria pesadísima en el estreno de un flamante VW Up, modelo que consiguió así su primer triunfo en la divisional. No es un detalle menor: el propio Elola ya había sido el primero en presentar esa versión la última vez que Competición Especial Entrerriana visitó Gualeguaychú. Ahora, además de mostrarlo, lo hizo ganar.
Detrás suyo también hubo tela para cortar. Esteban Benítez, estrenando el “1”, cerró una tarea de gran nivel y fue segundo, confirmando un arranque más que sólido. Y tercero terminó Juan García, con el VW Gol Trend, otro de los que se metió en el podio empujado por el infortunio de Tamay, pero también por estar ahí, al acecho, cuando la carrera pidió oportunistas con hambre.
Muy valiosos fueron también los regresos de Gastón Borghesan y Nahuel Zanandrea, dos nombres que hace no tanto regalaron duelos pesados en el Karting de Chajarí, de los que también fuimos testigos. El chajariense volvió después del vuelco que dejó descartado aquel Renault Clio y se subió a una unidad similar con la que cerró un muy buen cuarto puesto. Zanandrea, ex campeón de la desaparecida TPE 1600, reapareció estrenando un Chevrolet Celta construido en Concordia y completó el regreso con un quinto lugar de mucho peso, ganándole además el duelo a Valentín Romani, con quien ya había cruzado más de una vez los caminos en aquella categoría.
FINALES
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LA PALABRA DEL GANADOR
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Después de lucir el “1” durante dos años, Franco Morend arrancó esta nueva campaña con el “6” en los laterales y terminó séptimo, aguantando a Joaquín Pereira, ahora solitario defensor de los Fiat Uno. Más atrás se acomodaron Mariano Garnier y Gero Gerlach, ambos con Chevrolet Celta, rescatando este último el último punto disponible con el 10º puesto.
La primera cita de la Clase 3 también dejó otros regresos para subrayar. El del uruguayo Francisco Freitas, ausente durante todo 2025, ahora con otro flamante VW Up que no encontró el rumbo, con sed de revancha cercana. También el de Juan Martín Alliaud, por primera vez con un VW Gol alistado por el MAF Racing, que hizo su estreno en la categoría. A eso se sumaron los retornos de Federico Colombo y del propio Maxi Pérez, para que junto a Bruno Ávila, Tobías Ronconi —en su primera experiencia con un Up del Bona Racing— y Agustín Picart, con Renault Clio y único ausente en la final, se completara un parque de 20 presencias.
No fue el número ideal. Pero sí uno que deja abierta una expectativa clara de crecimiento para la próxima. Sobre todo pensando en el 25 y 26 de abril, fecha que terminó tomando forma como alternativa ante la exigencia teceísta de disponer el escenario ya para el 11 y 12.
Así se cerró la Clase 3: con el libreto roto, la victoria cambiando de manos en la última vuelta y un golpe de escena que terminó de poner al rojo vivo el arranque del campeonato. Tamay la tuvo en las manos y se le escurrió cuando faltaba nada. Elola, en cambio, apareció donde aparecen los que están listos para pegar. Y pegó fuerte. Porque en una apertura que repartió tensión, fierros calientes y definiciones al límite, la mayor no bajó la vara: la reventó.
